• Trinchera Cultural

Un viaje hacia la oscuridad. Reseña de J.M. Ariño

El viaje a Nueva York a finales de 1933 de un joven saxofonista en busca de un futuro mejor es el motivo central de La nota muerta, segunda novela de Rosa Martínez, escritora navarra afincada en Aragón.

Esta novela –segunda de la autora después de Sobrevivir a Comala (2010)– es un homenaje a todos los emigrantes que cruzaron el Atlántico hechizados por el sueño casi utópico de una vida mejor. Un sueño que, en el caso de Eladio, se desvaneció y se transformó en una pesadilla y en una lucha por la supervivencia.


La novela está dedicada a Manuel González, abuelo de la autora, que abandonó su Galicia natal en busca de un futuro con esperanza. Desde sus primeras páginas, se lee como un relato ágil, cinematográfico. Además, está emparentado con lo mejor de la novela negra americana, como las de Hammett o Chandler. Tampoco hay que olvidar la admiración de la autora por John Dos Passos, autor de la ya clásica Manhattan Transfer.

Pero en esta novela, fruto de una minuciosa documentación, hay mucho más que el viaje iniciático a la Gran Manzana neoyorkina. Es también un homenaje a la cultura del jazz, al cine americano de los años 20 y 30, especialmente a Fritz Lang, y una denuncia explícita de la discriminación racial de los afroamericanos.

Porque en este submundo de la gran ciudad –ya evocado por Lorca en Poeta en Nueva York– y después de una travesía marcada por la penuria y la miseria, solo las ensoñaciones del protagonista y la presencia de la mulata Luz, salvan al joven emigrante de un naufragio que, si no fuera por el saxo que lleva consigo, le iba a sumergir en una tediosa oscuridad.


Estamos en el Manhattan de 1934, recién finalizado el paréntesis de la Ley Seca, una ciudad cosmopolita dominada por el gansterismo y en la que existe un contraste radical entre la opulencia y la miseria. Como un Ulises del siglo XX, Eladio se deja seducir por los cantos de sirena y se sumerge en pozo oscuro de una vida al filo de la delincuencia y del terror.

El sueño americano del protagonista, que recuerda con nostalgia su juventud en Valladolid y su estancia en la Residencia de Estudiantes, se va desvaneciendo poco a poco.

Solo la acogida de un cubano y la ayuda incondicional de una mujer de color, lo salvan de la marginación total. Sin embargo, encaminan hacia una vida al servicio de grupos mafiosos y esclavizado por un polizón que llegó a Nueva York a principios de siglo en busca de fortuna y se ha hacho amo y señor de la vida nocturna de Manhattan.


Hay, además, otros aspectos que enriquecen el relato, como la alusión histórica a los desórdenes anarquistas en Zaragoza en 1933, la fragilidad de la República o el inquietante resurgir de Hitler.


También hay que destacar la capacidad de observación de Eladio y sus profundas reflexiones existenciales: “A veces la oscuridad, aunque no oculta lo que somos, nos deja ver, como en sombra, la huella de lo que fuimos y de lo que una vez deseamos”. (pág. 219)


Rosa Martínez ha logrado con La nota muerta enriquecer su trayectoria literaria, construir un relato ágil y coherente y consolidarse como una narradora que domina los recursos y logra que la novela negra adquiera nuevos matices.

José María Ariño Colás

Sobre la autora

Rosa Martínez (Pamplona, 1975), nacida en Navarra, aunque con raíces gallegas, vive y estudia en diversas ciudades españolas hasta afincarse en Zaragoza. Se licencia en Filosofía por la Universidad de Barcelona, obteniendo su doctorado con una tesis sobre el teórico de la literatura Maurice Blanchot en la Universidad de Zaragoza. Actualmente se dedica a la enseñanza.


Ha colaborado en diversas revistas de estudios culturales (Eclipse, La Torre del Virrey…) y participado en volúmenes monográficos de temática filosófica como Estudios sobre J. P. Sartre (Mira, 2007) o Nietzsche y la hermenéutica (Nau Llibres, 2008). Además, ha publicado el ensayo Maurice Blanchot. La exigencia política (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2008) y, en colaboración, la traducción de El cristianismo al descubierto del barón de Holbach (Laetoli, 2008). Su primera obra de ficción, la novela Sobrevivir a Comala, apareció en la editorial Baile del Sol en 2010.

99 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo