• Trinchera Cultural

In memoriam

Actualizado: 17 de sep de 2019

Hay cartas que uno no querría escribir nunca.


Los meses de junio suelen ser agotadores para los profesores; no es fácil cerrar un curso escolar. Pero a veces tenemos sentimientos encontrados: alegría y alivio por una parte; pero también nos da cierta nostalgia porque (sobre todo cuando eres profesora en 2º bachillerato) sabes que hay gente a la que dejarás de ver.


Porque los profesores (no sé otros trabajos) establecemos conexiones emocionales con nuestro alumnado; es verdad que no con todos. Contigo fue muy fácil. Voy a empezar por el final, que es el principio: ha sido un honor, Ismael, conocerte y tenerte entre mis alumnos. Además (a mí no me duelen las palabras) recuerdo que hace un año más o menos te lo dije.


Nuestro primer contacto fue el siguiente: formabas parte de un grupo pequeño (menos de veinte) de Literatura Universal. Sí, eras un “rara avis”: un chico brillante cursando Humanidades. Nos pasamos la vida entre tópicos absurdos. Todavía un niño, pero con unos ojos chispeantes y una voz potente y segura que hacía contraste con tu frágil (en ese momento) apariencia.


Ese curso compartimos las horas de clase y algunos minutos fuera de ellas: las anteriores y posteriores a una representación teatral.


Os hacíais llamar LOS ATRINCHERA2, un grupito muy especial que nació a lo largo del curso. Hablábamos de literatura, de teatro, de la vida… es decir, filosofábamos sobre muchos asuntos. Pertenecías a ese grupo de alumnos con iniciativa y con mucho potencial creativo.


Algunos Atrinchera2
Os hacíais llamar LOS ATRINCHERA2, un grupito muy especial que nació a lo largo del curso.
Hablábamos de literatura, de teatro, de la vida… es decir, filosofábamos sobre muchos asuntos.
Pertenecías a ese grupo de alumnos con iniciativa y con mucho potencial creativo.

Al año siguiente estabas en 2º de bachillerato, ya hecho un hombretón. Segundo es un curso que algunos profesores odiamos un poco porque tenemos que repetir mucho algunas palabras; la peor: SELECTIVIDAD. Esto nos exige no salirnos demasiado del guión. Así que los Hados volvieron a serme propicios y volví a ser tu profesora; esta vez de Lengua y Literatura.


Una vez más, nuestra conexión la propició el teatro; así que La tristeza de los ogros, Mammon, Acastos, Tres Hermanas, Luces de Bohemia… fueron la excusa para hablar de los problemas de los adolescentes, la solidaridad, la soledad de unas mujeres en la Rusia revolucionaria… o las andanzas nocturnas de un poeta ciego en el Madrid de principios del pasado siglo.


Para algunos la muerte es un punto y final. Para otros un punto y seguido. Para todos, es una inexorable realidad que esperamos que suceda lo más tarde posible, cuando el cuerpo ya no nos acompañe o cuando el pensamiento habite regiones alejadas de lo real.

Pero cuando se presenta de improviso, cuando ni siquiera hemos podido entender el amor y el dolor, ni la decepción, ni el éxito o el fracaso, entonces solo queda preguntarse por lo incomprensible. Solo queda rabia, dolor e impotencia. Ese dolor que nos hace relativizar lo que ayer eran problemas, obsesiones y preocupaciones que hoy no son más que humo de vanidad.


Ha sido un honor, Isma. Recordaremos tu voz. Tu imagen vivaz y sobre todo a ti en su totalidad. Estés donde estés, incluso aunque no te halles en lugar alguno, permanecerás siempre en el corazón de los que te hemos querido.


Marisol

Lidia

y el resto del equipo de Trinchera Cultural


119 vistas
LOGO_TRINCHERACULTURAL

¡Síguenos en nuestras redes sociales!

  • Twitter Social Icon
  • Icono social Instagram
  • Facebook icono social
  • Icono social de YouTube
  • ivoox
  • issuu

2018. Creative Commons Trinchera Cultural.