• Trinchera Cultural

El aliento profundo de lo cotidiano (reseña de "Por un paquete de Celtas")

La vida está hecha de recuerdos, de vivencias compartidas, de sentimientos, de altibajos emocionales, de momentos inolvidables, de cicatrices cauterizadas, de sensaciones de lo efímero del tiempo, de agridulces experiencias.

Esto y mucho más es lo que nos intenta transmitir el escritor Juan Gil Palao (Yecla, Murcia, 1970) en su libro de relatos Por un paquete de Celtas, publicado en 2019 por Ediciones Irreverentes y ganador del X Premio Internacional Vivendia-Villiers de relato.
Portada del libro "Por un paquete de Celtas", publicado en 2019 por Ediciones Irreverentes

El autor murciano ha escrito más de medio centenar de cuentos y relatos breves y varias novelas. Entre ellas destaca Hay cosas que tiran más, publicada en 2013.


Tal como afirma Francisco Javier Illán en el prólogo, “Juan Palao es un empedernido viajero de la vida: él nos narra siempre desde el yo”.


Y es este yo el que subyace bajo algunos de esos personajes que denuncian la violencia doméstica, que se lamentan del maltrato a los animales, que disfrutan del contacto con la naturaleza o que evocan con nostalgia las lecciones de nuestros mayores.




“El día a día es una fuente de inspiración”, afirma el autor yeclano en un jugoso prefacio.

Además, debido a la experiencia de su trabajo en los juzgados, ha presenciado situaciones reales de conflictos familiares o vecinales que le han proporcionado el meollo de los temas más recurrentes en los quince relatos que conforman esta obra.

Aunque en casi todos los relatos está presente el tema de la violencia, hay muchos matices que enriquecen cada uno de ellos y van más allá de la mera anécdota o trama argumental.

El primero de ellos, Por un paquete de Celtas –que sirve de título del libro– se agrupa con Asturias, patria querida y Princesa para conformar una pequeña trilogía en torno a la violencia doméstica o violencia de género. Esta violencia se convierte en conflicto y deriva en situaciones crítica contra víctimas inocentes en Tú, ¿de qué vas? y La peineta.


En estos relatos aparece el difícil submundo de la drogadicción, que ha arruinado y sigue arruinando a tantas familias. Como un oasis narrativo y como manifestación del amor del autor por la naturaleza nos regala El autillo, un cuento donde el suspense y el filo de la tragedia marcan la ausencia durante dos noches en la sierra y que, afortunadamente, tiene un final feliz.


Uno de los mejores relatos de este libro es, sin lugar a dudas, El lechero, que, al igual que el último, Cabeza de chorlito, es un canto a la nostalgia, a la ausencia de los mayores y a las lecciones de la vida que nos han dejado nuestros abuelos. Aunque en este caso, vuelve de nuevo la preocupación sobre el maltrato doméstico y el abandono de los ancianos en El de los caliqueños, y una denuncia implícita del maltrato animal en el relato Canela, que mueve a la compasión por los más débiles. Hay dos relatos que merecen una atención especial dada su sensibilidad y su profunda indagación en el alma humana: El peuque azul, sobre las injustas ejecuciones de posguerra sólo por motivos políticos o por falsas denuncias, y La vida fue un soplo, uno de los más profundos y de los más realistas. Las palabras que cierran el relato son harto elocuentes: “Sentía que se le había escapado la vida, que se le había pasado muy rápido y que había sido un soplo”.


En estos tiempos de predominio de las nuevas tecnologías y de la vida online, no podía faltar un relato sobre la búsqueda de relaciones amorosas en internet. En Amor virtual nos acerca el autor a un mundo que, al menos aparentemente, alivia los momentos de soledad y culmina, en ocasiones con una buena amistad o una relación estable.


Como se puede comprobar, son relatos de temática variada en los que las víctimas y los verdugos no son siempre inocentes o culpables. Eso sí, hallaremos en ellos una visión caleidoscópica del mundo actual y una radiografía de las preocupaciones esenciales del ser humano.


José María Ariño Colás

Doctor en Filología Hispánica

Sobre Juan Gil Palao


Juan Gil Palao. Escritor

Juan Gil Palao (Yecla, Murcia, 1970) escribe su primera novela a los 18 años: La Sierra del Cuervo, a la que siguieron Vulpes (1994), Aracil (1998) y Hay cosas que tiran más (2004).


Ha escrito más de medio centenar de cuentos y relatos breves de diferentes géneros. Se ha sentido desde siempre impulsado a escribir.



Hasta el año 2013, todos sus trabajos permanecieron inéditos. Es en este año cuando publica su novela Hay cosas que tiran más. En 2015 publica Cuentos, leyendas, vivencias e historias de miedo, una colección de relatos en los que el miedo psicológico es el protagonista y donde da cabida a vivencias personales y leyendas.


Esta obra alcanza en 2016 su tercera edición. Precisamente, es en este año cuando publica otro libro de relatos titulado Mucho más que un sueño y Aracil, una novela sobre el acoso escolar.

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